Cuando una emergencia supera lo cotidiano, el problema rara vez es la falta de recursos: es saber dónde están, qué hacen y quién decide. Para resolverlo existe el Puesto de Mando Avanzado, el PMA, el punto desde el que se dirige la intervención sobre el terreno.
Definición y lugar en la estructura
El PMA es el centro de dirección operativa situado en las proximidades de la zona afectada. Desde él, los responsables de los distintos servicios intervinientes (bomberos, sanitarios, cuerpos de seguridad, Protección Civil, servicios municipales y otros) coordinan sus actuaciones bajo un mando único. Se relaciona con los centros de coordinación de emergencias y con la dirección del plan que se haya activado, a los que informa y de los que recibe directrices.
Su valor está en la cercanía: quien está en el PMA ve el terreno, conoce la evolución en tiempo real y puede tomar decisiones rápidas.
Funciones principales
- Evaluar la situación de forma continua: qué ha ocurrido, cuántas personas están afectadas, qué riesgos persisten.
- Sectorizar la zona y asignar responsables a cada sector.
- Gestionar recursos: qué medios hay, dónde están, cuáles están libres y cuáles hacen falta.
- Coordinar las comunicaciones entre servicios y con los centros de coordinación.
- Controlar accesos y el flujo de entrada y salida de personas y vehículos.
- Registrar todo lo que ocurre: decisiones, horas, incidencias y movimientos de recursos.
- Informar a la dirección del plan y, a través de ella, a la población.
La sectorización: ordenar el espacio
Un principio clásico de la gestión de emergencias es dividir el área en zonas según el nivel de riesgo:
- Zona de intervención (o zona caliente): donde está el peligro y solo actúan los equipos de intervención con la protección adecuada.
- Zona de socorro (o templada): donde se realizan la clasificación de víctimas y la primera asistencia, y se concentran los medios de apoyo.
- Zona base (o fría): donde se ubican el PMA, la recepción de recursos, la logística y el descanso de los equipos.
En emergencias extensas, como una inundación que afecta a varios municipios, además se divide el territorio en sectores geográficos, cada uno con su responsable y su canal de comunicación.
Recursos: saber lo que se tiene
Uno de los mayores problemas en grandes emergencias es la llegada masiva de recursos no solicitados, incluida la ayuda voluntaria espontánea. Sin un registro de entrada, el PMA no sabe con qué cuenta y no puede asignar tareas. Por eso es esencial un punto de recepción de recursos que identifique a cada equipo, sus capacidades y su autonomía, y lo asigne a un sector.
Comunicaciones: el sistema nervioso del PMA
Sin comunicaciones no hay coordinación. Un PMA bien montado dispone de canales separados para mando, para cada sector y para logística, así como de alternativas para cuando falla la red habitual: radio analógica y digital, sistemas PTT sobre redes de datos, telefonía satélite y, cuando procede, la colaboración de radioaficionados. La disciplina radio, con mensajes breves, identificados y registrados, es tan importante como la tecnología.
Cartografía y registro
Las herramientas GIS permiten ver sobre el mapa sectores, recursos, incidencias y rutas, y compartir esa misma imagen entre todos los intervinientes. El diario de operaciones, por su parte, deja constancia de cada decisión. Es útil durante la emergencia para los relevos de turno y después para el análisis y las lecciones aprendidas.
Errores habituales
- Montar el PMA demasiado cerca del riesgo o en un lugar sin accesos ni cobertura.
- Varios puestos de mando paralelos que no se comunican entre sí.
- No registrar la entrada de recursos ni los relevos.
- Saturar los canales de radio con información irrelevante.
- No prever el descanso y la alimentación de los equipos en operativos largos.
La experiencia de ERA/IRESC
En ERA/IRESC hemos trabajado durante décadas en la organización de puestos de mando, comunicaciones y coordinación de voluntariado. Esa experiencia es la base de nuestra formación en planificación de emergencias y preventivos y de las herramientas de coordinación que desarrollamos, pensadas para que agrupaciones y entidades puedan trabajar con un mismo mapa y un mismo lenguaje.
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