Cada año miles de personas sufren una parada cardiaca fuera del hospital en España. La mayoría ocurre en casa, en la calle, en el trabajo o haciendo deporte, delante de alguien que podría ayudar. Lo que haga esa persona en los primeros minutos decide, muchas veces, si la víctima sobrevive. Con motivo del Día Mundial de la Parada Cardiaca, el 16 de octubre, repasamos lo esencial.
La cadena de supervivencia
Las sociedades científicas de reanimación describen la respuesta como una cadena de eslabones. Si uno falla, la cadena se rompe:
- Reconocer la parada y llamar al 112.
- Iniciar compresiones torácicas de inmediato.
- Desfibrilar lo antes posible con un DEA.
- Soporte vital avanzado por los servicios sanitarios y cuidados posteriores.
Los tres primeros eslabones están en manos de cualquier ciudadano. No hace falta ser sanitario.
Cómo reconocer una parada cardiaca
Asegura primero la zona: que no haya tráfico, electricidad u otro peligro para ti. Después:
- Háblale fuerte y tócale los hombros. Si no responde, pide ayuda a quien esté cerca.
- Abre la vía aérea inclinando la cabeza hacia atrás y elevando el mentón.
- Comprueba durante no más de 10 segundos si respira con normalidad. Unas bocanadas aisladas o ruidosas (respiración agónica) no son respiración normal: son un signo de parada.
Persona inconsciente que no respira normalmente: es una parada cardiaca hasta que se demuestre lo contrario.
Llama al 112 y pide un DEA
Llama o haz que alguien llame al 112, con el altavoz activado para seguir las instrucciones del operador sin dejar las manos libres. Si hay más gente, envía a alguien a buscar un desfibrilador: cada vez hay más en farmacias, polideportivos, centros comerciales, estaciones y empresas.
Compresiones torácicas de calidad
- Coloca el talón de una mano en el centro del pecho, la otra encima, con los dedos entrelazados.
- Brazos estirados, hombros sobre las manos, y comprime usando el peso del cuerpo.
- Profundidad de unos 5 a 6 centímetros en un adulto.
- Ritmo de 100 a 120 compresiones por minuto. Una referencia útil es el tempo de canciones conocidas de ritmo vivo.
- Deja que el pecho se reexpanda completamente entre compresión y compresión.
- Minimiza las interrupciones. Si estás formado y dispuesto, puedes alternar 30 compresiones con 2 ventilaciones; si no, haz solo compresiones continuas.
Es agotador. Si hay otra persona, turnaos cada dos minutos aproximadamente para mantener la calidad.
El desfibrilador: diseñado para que lo use cualquiera
Un DEA analiza el ritmo del corazón y solo administra una descarga si es necesaria. No puedes dar una descarga a alguien que no la necesita. Lo más importante es encenderlo y seguir sus instrucciones de voz:
- Enciende el aparato.
- Descubre el pecho de la víctima y sécalo si está mojado.
- Coloca los parches como indica el dibujo: uno bajo la clavícula derecha y otro en el costado izquierdo, bajo la axila.
- Durante el análisis, que nadie toque a la víctima.
- Si indica descarga, asegúrate de que nadie la toca y pulsa el botón (algunos equipos la dan solos).
- Reanuda las compresiones inmediatamente y sigue las indicaciones hasta que llegue la ayuda o la víctima recupere la respiración normal.
Miedos frecuentes
"¿Y si le rompo una costilla?" Puede ocurrir, y es una lesión menor frente a la alternativa. Sin compresiones, la supervivencia es prácticamente nula.
"¿Y si me equivoco?" El peor error es no hacer nada. Los operadores del 112 te guiarán.
Formación: la mejor inversión
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